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Antojos, ganas de comer, picoteos, comer sin hambre, atracones...El hambre emocional me hace sufrir

¿Porqué me pasa esto? ¿Puedo deshacerme del hambre emocional?


Es completamente normal sentir ganas de comer sin hambre, o tener hambre y que no te apetezca comer. Desde la psicobiología, podemos distinguir tres tipos de hambres:

  • Hambre + apetito: Se caracteriza por la mezcla de signos y síntomas físicos, emocionales y mentales que nos animan a comer. Tanto física como mentalmente estamos predispuestos a comer y saciar nuestra hambre.

  • Hambre sin apetito: Se caracteriza por signos y síntomas físicos de hambre pero la persona no se siente motivada para buscar alimento o comer. Se suele producir cuando hay estados de ánimo muy bajos, restricción, desconexión con las señales del cuerpo, control rígido, entre otros.

  • Apetito sin hambre: Se produce cuando tenemos antojos, picoteos o ganas de comer algo sin sentir hambre fisiológica. Suele producirse por la necesidad de placer, relajación, por estimulación social u otras razones emocionales. Es el que se conoce como hambre emocional.

Como seres humanos, estamos programados para sentir estos tres tipos de hambre según nuestra situación psicológica, emocional, física o social.

Estos tres tipos de hambre son válidos y ninguno es mejor que otro, todos cumplen una función

¿Cuándo empieza a ser ''un problema'' el hambre emocional entonces?


Cuando empezamos a sufrir por sentirla; Cuando comenzamos a juzgarla, sentirnos culpables o castigarnos por sentirla. Cuando se convierte en nuestra única herramienta de gestión emocional, psicológica o social; cuando sospechamos que algo nos pasa y no sabemos gestionarlo.


¿Puedo eliminar el hambre emocional?


Como vimos anteriormente, el hambre emocional forma parte de nuestra psicobiología: no podemos eliminarla. Intentarlo es un camino lleno de frustración y autorrechazo que solo perpetúa la desconfianza hacia nuestro cuerpo y la necesidad de controlarlo de forma externa mediante dietas.

El hambre emocional se tiene que atender, escuchar y gestionar. Solo dándole espacio y su lugar, entrará en equilibrio con el resto de hambres y estaremos en paz con nosotros/as mismas y la comida.


En consultas indagamos sin juicio y en un espacio seguro, sobre tu hambre emocional, aplicamos herramientas que te permitan escucharla y atenderla y que hagas las paces contigo y la comida.


Gloria Lorenzo Ferreira

Diestista-Nutricionista

COL.GA00192


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